“a esto se suma que no tenía internet. Tuvimos que pedir mas mantas para entrar en el calor imprescindible para dormir. Cama de de 1,35 en 8 m cuadrados si contamoa el baño. Pues bien había dos radiadores, y no fueron bastante como para poner la temperatura del dormitorio ni a 17 grados en toda la noche. Tuvimos que añadir abrigo y plumas. Nos hubieran dado más mantas, pero no servirían de nada. Eso sí, en recepción, la chica, encantadora.”